Son raras las situaciones a las cuales te dirige la vida, dicen que los momentos más inesperados o duros, son los que más te hacen aprender... Hoy aprendí, y re-valoricé muchas cosas; Siempre supe que aferrarse a los recuerdos no era algo bueno, pero sinceramente aferrarme de los buenos, hoy, me salvó de seguir llorando... No me interesa quedar como una débil, una sensible, o una vulnerable frente a muchas personas, conocidas y desconocidas... es mi forma de expresarme, y mi forma de sentir las cosas... Sinceramente, si lo siento, y sale, es porque realmente vale la pena, o por lo menos para mí, lo es así.
Las verdaderas explicaciones de la vida, no te llegan en los momentos en los cuales las estás buscando, van llegando de a poco, y vas aprendiendo a descubrirlas con el tiempo... Me desgarra ver tanta gente mal, pero al mismo tiempo me reconforta saber que tanta gente la quería, y ahora, espero, esté también dandole vueltas a esos lindos, y positivos recuerdos...
Pueden ser días o años lo que pasen, pueden ser también tan solo minutos u horas, el punto no es ese, el punto no es el tiempo, sino el hecho de que cada persona que conocés, deja algo de sí misma en vos.
A pesar de lo inexplicable que pueden ser algunos desenlaces, hay que tratar de verlos como el inicio de algo nuevo... El no tratar de recordar no es lo ideal, pero lo importante es explotar los recuerdos, pero los positivos, y sobre todo los buenos que tenemos de una persona...
No tiene demasiado sentir pensar en Dios, en su bondad, y demás; El punto es que una persona ya no está, no importa los motivos, no importan las razones... Es algo que no se puede cambiar, pero al final de esa oscuridad, hay que mantener la esperanza de que algo mejor saldrá, y el inicio de algo nuevo también se dará.
Ayer te nos fuiste, tan jóven, tan llena de vida; Y con tanto por delante... Confío en que allá arriba estás feliz, riéndote con esa risa tan particular y dando cariño. :)
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