Si yo hubiese sido vos, también abandonaría a una persona tan solitaria y fría como esta persona que está escribiendo ya que no sabe que más hacer.
El que te escapaste de mí, de mi vida y mi entorno, es un hecho, y realmente ahora, no encuentro razones para vivir, yo solía estar feliz a tu lado, y me hiciste descubrir una parte dulce de mi, que nadie más me hizo notar.
Sin embargo jamás logré demostrarte cuanto te amé, cuanto te amo, anhelo poder verte de nuevo, y decirte todo aquello que siento, o tal vez ya sea tarde, y por otra me cambiaste… Me gustaría averiguarlo, ¿Como estas? ¿Con quien estas? ¿Te importo, ahora que no me tenés a tu lado? Yo si… no aprendo de mis errores, lo sé, pero al perderte me di cuenta de lo valioso que perdí.
Necesito que regreses a mí, como puedo hacer que vuelvas a ser parte de mi, parte de mi alma, dueño de mi corazón, y la razón de mi respiración…
Han pasado días, desde que me abandonaste, literalmente, lo hiciste, yo en cambio, te había abandonado emocionalmente antes…¿Como pude ser tan fría, tan cruel e impaciente? En estos momentos, seguramente ya no estás, ni si quiera en este país… ¿dónde te encontrarás? Según dijiste, antes de marcharte, no volveríamos jamás a cruzarnos nuevamente, pero no aclaraste a donde te marchaste, así que ahora, me siento como en un laberinto, sin ni siquiera tener a un lugar donde ir… Me la paso recorriendo lugares que solíamos frecuentar, si, lo sé, no es lo más adecuado para ponerme feliz, pero, extrañamente los recuerdos son lo único que me dejaste, y el acordarme de vos, y de todas las cosas que vivimos, es lo que me completa interiormente.
Claro que aún guardo en mi mente tu rostro, que aunque no eras el más apuesto de los chicos, tu sonrisa te hacia el muchacho más lindo de este mundo, y a mí me hacías parecer la chica más feliz del mundo…
Ahora, luego de caminar unas horas, estoy en nuestro lugar, en nuestro altillo, donde todavía hay un cofre donde guardo nuestras fotos, tus cartas y mis dibujos.
¿Puedes creerlo? Aún conservo aquella vieja chaqueta que me prestaste esa última noche…No hacía tanto frio junto a aquel acantilado, pero solo quería una razón para sentir el calor de tu cuerpo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Querés dejar tu mensaje? Adelante :)